- Acuse recibo cuando su hijo se comporte adecuadamente, cuando se preocupa por otros. Reconozca las actuaciones positivas de sus hijos y déjeles saber que aprecia que sean responsables y amorosos.
· Cuando surja una situación nueva o problemática para su hijo pregúntele: “¿Qué piensas?”. Haláguelos cuando piensen cuidadosamente y presenten alternativas de solución.
· Si se enfrenta a falta de cooperación con las tareas del hogar, organice una reunión familiar. Prepare un plan. Tal vez a lo largo del día pueda lograrse que cada uno ayude por 20 o 30 minutos. Haga una lista de las cosas que hay que hacer. Solicite voluntarios entre sus hijos y divida las tareas entre ellos, dependiendo de la situación. Ponga la lista en algún lugar visible. Reconózcales de manera positiva su cooperación, o sonríales. No los moleste con comentarios. Después de dos o tres días, revisen juntos la lista de tareas y pregúnteles por las dificultades que han encontrado, pidiéndoles sugerencias. Comente positivamente sobre lo que esté mejorando, y presente ideas para manejar los obstáculos que quedan. Después de eso, la celebración de reuniones familiares semanales son ideales para mantener el momentum y la actitud positiva.
· Observe cuando su hijo/a esté haciendo un esfuerzo para desarrollar alguna nueva habilidad y haláguelo/a por ello. En ocasiones se requiere que el niño/a intente por si mismo/a hacer algo en lugar de que usted intervenga rápidamente. Reconozca lo que su hijo/a ha hecho correctamente y muéstrele cómo corregir las áreas que necesitan mejoramiento.
· Cuando ellos soliciten alguna libertad piense en ello. Una vez que haya considerado tanto las consecuencias positivas como las negativas y haya conversado con su esposo/a si es aplicable, discuta esa libertad con su hijo/a. Pregúntele: “Este nuevo derecho ¿cuáles responsabilidades piensas que conlleva para ti?”. Reconozca sus pensamientos si son apropiados. Si usted, como padre/madre no se siente cómodo/a con esta nueva libertad, piense por qué y presente sus consideraciones claramente a su hijo/a.
· Cuando ellos quieren hacer algo para lo cual usted piensa que no están preparados -pero tienen la edad para ello- pregúnteles lo que piensan que necesitarían. Explique respetuosamente sobre lo que en verdad requiere la nueva idea. Ofrézcales su voto de confianza, sus buenos deseos y déjelos ir con amor. En el futuro, vendrán con más frecuencia donde usted en busca de ayuda. (Del libro: Living Values Parent Groups: A Facilitator Guide por Diane Tillman)